Publicidad:
La Coctelera

Categoría: Cuentitos

2

Insomnio

 Una o dos de la mañana y pienso en ti, en como me gustaría que estuvieras aquí, ahora, conmigo.

No puedo dormir porque solo pienso en ti, en tu risa, tu cabello, tu aroma, tus manos, y se me ocurre una solución que por desgracia es poco factible.

La solución no es necesariamente para quitarme el insomnio, es simplemente una solución.

Si tan solo estuvieras aquí, junto a mi y pudiera abrazarte hasta que amaneciera no tendría que dormir, aunque se que probablemente tu si. Pero como ya he dicho, es poco factible, al menos por ahora.

Mientras, debo dormir, o al menos intentarlo, y como simplemente es imposible dejar de pensar en ti, he decidido rendirme. Busco la forma de tenerte cerca de mí o al menos una parte de ti.

Me pongo los audífonos y pongo la lista que mas me recuerda a ti, tomo mi libreta y comienzo a dibujar, comienzo a plasmar como me siento, siempre con tu imagen en mi cabeza. Y sigo hasta que poco a poco, quizás por la hora, o tal vez por el cansancio, pero comienza a darme sueño, ordeno rápidamente el desorden de hojas sueltas y aun con los audífonos puestos regreso a la cama.

El sueño empieza con una introducción de campanitas, luego unas cuantas notas de piano, y poco a poco las percusiones entran casi imperceptibles. Luego todo se detiene, y ahora entra la voz con frases que llegan a mi mente de una manera un tanto desordenada. ("everyday I love you more and more"), y junto a la  voz que hace eco hay acordes de piano que no había notado, entonces me doy cuenta de que ya no estoy en mi cama, si no junto a ti, sentada en un café, el fondo cambia y ahora la música es electrónica pero sigue tranquila, sonríes y yo te copio, hace gracia, hace poco intentaba acercarte a mi escuchando música y dibujando mientras estaba consiente y ahora los colores y la música se mezclaron en un sueño que trajo a mi, aunque no diría que estoy del todo consiente.

0

Sigo caminando...

 Casi la una de la mañana, camino por aquellas calles que recorro diario, pero al menos unas ocho horas antes, lo cual me lleva a recordar qué hago aquí ahora.

 Vaya!, una lagrima, y yo que creí que se habían terminado.

Lo normal sería que estuviera aterrada o al menos algo nerviosa, mi ciudad no es la peor pero tampoco esta libre de criminales. Recién cumplí 18, pero admito más por razón que por miedo, que caminar aquí a esta hora no es de lo más prudente. Pero bueno, ahora qué me queda mas que seguir caminando un kilometro mas hasta mi casa, o esperar seis horas a que pase el primer transporte.

Sigo caminando, y cada paso hace al paisaje tan nuevo como fascinante.

Vaya momento para apreciar mi ciudad... supongo que se los edificios a la luz de la luna, las calles completamente vacías y las pequeñas luces de algunas casas y las estrellas, hacen todo esto completamente diferente.

Bueno, si ya me encuentro aquí, que más da cometer otra pequeña irresponsabilidad, me pondré los audífonos.

Sigo caminando, y ya solo falta la mitad del camino, pero me detengo. La verdad ni estoy segura de porque, en una casa cruzando la calle hay una ventana abierta y una chica, que no parece ser mucho mas mayor que yo se encuentra ahí sentada mirando hacia la luna.

La observo durante un par de segundo sin poder evitarlo, además parece no darse cuenta de mi presencia, pero la forma en que mira la luna, el reflejo de sus ojos se me hace tan familiar...

No aguanto mas, así que continuo caminando, pero ahora sin dejar de mirar a la luna. He llegado a mi casa, ahora con la mirada de aquella chica en mi cabeza.

Demonios! He olvidado mis llaves, tendré que subir por el balcón, por suerte he dejado esta puerta abierta, estoy cansada pero sin sueño, así que solo basta con sacar el pequeño puf rojo y una manta. Nada como ver las estrellas así, en otro momento esto seria genial y hermoso, pero hoy no es nada genial... hay demasiadas cosas en mi cabeza, pero si es hermoso a su manera. Ahora comprendo aquel extraño reflejo en los ojos de aquella chica. Se ve por fuera como yo me siento por dentro, melancolía..., una expresión distante, lejana, como si no estuviera aquí, casi podría jurar que su corazón se encuentra como el mío, pero también, al igual que yo, podía ver la ilusión en sus ojos, eso que aun le daba luz.

Bueno... lo cierto es que es hermoso y abrumador, como este cielo y esta luna. Ya no puedo mantener mis ojos atentos más que cinco segundos más, luego continuare con aquellos sueños de siempre, de los que cada noche trato desesperada e inútilmente de escapar.

4

Raspones

No se si es por mi sensibilidad reciente, por el sol que se asoma por la ventana e ilumina el jardín, o quizás es simplemente mi ceguera que aumenta cada día, pero hoy todo lo que estaba del otro lado de mi ventana parecía una pintura...

Vaya, cuando lo vez todo tan bello como pintado con acuarelas significa que estas muy sensible, realmente el día es bello, o debes conseguir lentes nuevos, pero cualquiera que fuese mi caso no pude resistir y salí a formar parte de aquella enorme pintura.

Mañana tengo un examen del cual no se nada pero tenia que salir, si no, hubiera estado distraída toda la tarde viendo por la ventana.

En fin, me pongo mis audífonos, tomo mis llaves y comienzo a caminar. Por unos minutos no puedo dejar de pensar en que el atardecer es realmente hermoso, pero luego ese momento perfecto se interrumpe por otro pensamiento: lo único que le faltaría para ser perfecto es que ----- estuviera aquí...

Entonces volteo, como imaginando que esta ahí, pero obviamente no es así. Odio hacer eso, pero muchas veces mi imaginación le gana a mi razón, entonces... entonces es momento de cambiar de canción, me niego a ponerme triste!

Pasan unos minutos, una... dos canciones y listo, no he dejado de pensar en eso, pero ahora el sentimiento es diferente, resignación, tranquilidad, orgullo, no se ni siquiera cual es el sentimiento, pero al menos no es tristeza y con eso me conformo.

El sol se comienza a ocultar así que contemplo por unos momentos la barda que esta junto a mí, y al final decido que no es tan alta y que puedo intentar subir, ya que si me caigo no me romperé nada. Nunca he sido la persona más atlética o ágil, bueno, ni siquiera me he acercado, por eso debo pensar bien las cosas antes de trepar o correr sobre algunas superficies.

Pongo el pie en un borde y me agarro de un alambre suelto, un pequeño  impulso... y para mi sorpresa ya estaba sobre la barda. Me sentí orgullosa de mi misma por haberlo hecho sin haber sacado un moretón o una cortada. Me quedo ahí encima unos minutos, viendo el atardecer, entonces regresa el pensamiento de antes, pero ahora mas como pareciendo esperanza, esperanza a que..?, ni yo lo se.

Puedo ser tan compleja.... o tan boba... como sea, muchas veces eso no importa.

Comienza a oscurecerse, así que es tiempo de bajar, situación en la que no pensé antes, para trepar pude decidir, pero ahora no, no me queda de otra que bajar. Al menos tengo un poco de tiempo para pensar cual seria el método mas seguro, pero al no encontrar ninguno me decido por el menos doloroso.

Cuando me encuentro abajo ya no estoy tan orgullosa de mi misma, porque ahora me raspe mis manos, y probablemente tenga un moretón en mi trasero... exacto... auch...!

Lo que sigue, son unas cuantas canciones mientras sigo caminando de regreso a mi hogar. Ahora siete en punto y tengo que seguir estudiando para aquel examen que reprobare, pero que intento reprobar al menos con 5...

3

Pesadilla

Eran las tres de la mañana, me desperté sobresaltada pensando en la idea sugerida por el sueño del cual me acababa de librar.

Por unos instantes cerré mis ojos de nuevo, no sin miedo a volver a pensar en ello, la sola idea de recordar aquel sueño me producía un escalofrío, y debo admitir, aunque me avergüence, que al abrir los ojos una lagrima cayo por mi mejilla, "que irónico", pensé.

Aun podía ver sus ojos, esa mirada escalofriante, ¿pero quién era ella, y qué hacia ahí?, por un momento me quede pensando. Como intentando encontrar algo en mi subconsciente, pero luego me di cuenta, "es solo un sueño" me dije, pero ni eso fue suficiente para mi misma.

Entonces algo interrumpió, tanto el silencio de aquella mañana como mis pensamientos, un ruidoso y seco trueno que parecía haber caído justo encima de mi cuarto. Por un momento agradecí aquel sonido, era sorprendente como es que el trueno podía llegar a parecerse tanto a lo que pasaba por mi mente, a como me sentía, parecía que la naturaleza me decía "te comprendo...". No pude evitarlo y entonces sonreí, me levante de la cama ya que me era imposible volver a dormir de nuevo, me acerque a la ventana y mire hacia el horizonte. La ciudad estaba levemente iluminada por aquellos postes de luz y aquellas ventanas de personas con tanto insomnio como yo.

Por unos instantes había encontrado un poco de paz, pero incluso aquello me hizo recordar aquel día cuando mire hacia el cielo y aquellas mismas luces, pensando que tú estabas ahí, pero hoy no era así, no era igual al menos, aquel día estaba feliz, pensaba que tu sentías lo mismo que yo por ti, pero hoy no es así, no más, hoy ese recuerdo no es más que melancólico.

Me di cuenta de que no me quedaba otra opción, debía regresar a dormir, pero no podría a menos que aclarara mis pensamientos, así que terminé por pensar en aquella conversación de hoy. Tus palabras retumbaban en mi cabeza, y me decidí a que esa noche iba a elegir entre lo que habías dicho, ¿quién es la persona correcta?, indirectamente me insinuabas la respuesta, sin siquiera conocer a la persona, pero al mismo tiempo sabemos que esa persona ya había elegido, y no era a mi. Y lo que más me molestaba era no poder hacer nada, ni siquiera conocer aquel rostro que me había alejado de ti.

Estaba decidido, no podría dormir de nuevo, pero aun así me metí bajo las cobijas fingiendo que podría, que tendría oportunidad... pero no es así, no es así...

0

Te quiero

Parece ser el destino cuando te esfuerzas en no pensar en alguien, pero la situación, el lugar, el perfume, cada color te obliga a pensar en esa persona. Es cierto que tampoco es muy complicado, pues lo que nos rodea es solo una ayuda. Una ayuda al cerebro para traer de vuelta el recuerdo de una voz, un aroma, una sonrisa, unos ojos y por ultimo, un sentimiento.

Es una mezcla de aburrimiento, cansancio, sueño, desesperación, nostalgia y tal vez miedo. La noche se aprovecha de la mente y "el corazón", por así decirlo pues me  refiero a los sentimientos. Casi obliga a recordar los recuerdos más felices pero que ahora parecen tan tristes.

Es este pensamiento el que me provoca miedo, quiero pensar positivamente, pero apenas si lo logro, porque la realidad es diferente a como me gustaría, pero de un pensamiento a otro paso de lo positivo, a lo real y luego a pensar lo peor.

Me queda mucho por vivir, o eso creo, pero la idea de que ciertos momentos no se repitan jamás es posible solo por la falta de tiempo, en el cambio de actitud, de gustos, y en el peor de los casos el cambio de persona, lo cual sería de lo mas natural, lo sé, pero eso no evita que me sienta así.

Quizás esto suene muy confuso y sin sentido y es que cuando pienso en eso... mis pensamientos pierden sentido.

Todo provocado por un "te quiero", después de eso aprendí que se sentía cuando tu corazón se rompe. Lo cual es curioso porque en otro momento eso me hubiera causado una reaccion contraria. Seguramente si no hubiera escuchado esas dos palabras ahorita no estaría aquí... así...

0

Hay veces...

El piano comienza, se escuchan sus primeras notas, y cierro los ojos, de pronto veo nada y luego solo a ti, tus ojos se dibujan frente a mí y sonrío. No lo puedo evitar y una lágrima sale.

Hay veces que quisiera dejar de pensar en ti, y otras me hace falta, hay veces que quisiera tener la voluntad de no hablar contigo, y otras quisiera solo decirte que te quiero una y otra vez.

Es extraño combinar lo que siento de esta manera, una lágrima se combina con una sonrisa... pero supongo que es de esperarse si ambas fueron traídas por un sonido que trajo una imagen.

0

Uno de sueños...

Esto parece un atardecer cualquiera, aunque al mismo tiempo todo me parece extraño, todo se ve  diferente, como obscuro y algo más, realmente no lo puedo explicar, y ¿con quién hablo?, soy yo... pero no es como siempre, es como si me estuviera viendo en una película, y ni siquiera se como llegué aquí, uhm ¿qué pasa?, ¿habré tomado o comido algo malo sin darme cuenta? Como sea, no arreglaré nada haciéndome preguntas estúpidas, supongo que caminar y explorar un poco ayudará, ¿o no?, este lugar se me hace familiar y de hecho agradable pero al mismo tiempo no se donde carambas estoy y menos cómo llegue aquí...

"¡Pas!", se escucho un portazo, genial al menos hay alguien más aquí, esto empezaba a darme miedo.

  • - ¿Quién está ahí?, ah! vamos muéstrate... ¿qué no ves que ya estoy lo suficientemente asustada?

De pronto se va descubriendo su cara poco a poco, es alguien conocido, pero no recuerdo quién es, y sus ojos... ¡¿qué esta pasando?! ¿porque siento esto...?, es como unas ganas casi insoportables de abrazar a esa persona y al mismo tiempo quisiera salir corriendo. ¡Ya lo he recordado, eres tú!

  • - ¿Pero qué haces aquí?, o mejor dicho, ¿qué hacemos aquí?

Pasan tres, cuatro segundos y nada, solo me mira y parece que una sonrisa se dibujara de entre sus labios, como pensando: "todo está bien, no te asustes". Decido unírmele, se que no hablará, así que yo tampoco, pero lo cierto es que no me puedo calmar completamente, necesito saber dónde estamos y tampoco la voy a dejar. Así qué le hago una pequeña seña y me sigue, llegamos a una puerta negra y junto de ella hay un cuadro, al parecer un oleo, que confuso... todo aquí se me hace tan conocido, y al mismo tiempo no puedo recordar nada. Entonces mi mano se mueve involuntariamente hacia mi pecho, como si quisiera guiarme, ¡Eso era, es mi collar!. De pronto todo vuelve rápidamente, como si me hubieran explicado toda la historia, he recordado esa promesa que me hice a mi misma, volteo y veo tu rostro que ahora me dice: "por fin, ya entendiste...", obviamente sin pronunciar una palabra, sonrió y me sonríe.

Ya he recordado completamente, ahora recuerdo su voz, incluso su aroma, lo único que me falta es este lugar.

  • - Después de vernos así en tantos sueños... y aun así cada vez es como si fuera la primera - me dice.
  • - ¿Sueños...? ¿Ósea que...?
  • - Sí, es un sueño...
  • - ¡Vaya! Hasta lo qué yo misma he creado me lo tienen que explicar...
  • - Ahí te equivocas, yo también creé esto.
  • - Pero... ¿cómo?, es imposible, ¿que no yo te creé a ti?
  • - No... yo también estoy soñando, en alguna parte, lejos de ti.
  • - ¿En dónde?
  • - Es irrelevante supongo...
  • - No, de hecho no lo es...
  • - Si, mira hay otras cosas que no, por ejemplo este lugar.
  • - ¿Qué tiene?
  • - Que no existe, bueno... al menos este lugar así igualito no - hace una pequeña pausa - ¿no se te hace familiar?
  • - Ahm si.
  • - Ah pues porque parte de este lugar tu lo conoces, pero otra parte es de un lugar qué yo conozco.
  • - Ya veo, con razón solo una parte me es conocida, pero verlo en conjunto confunde...
  • - Sí, lo sé.
  • - Y bien, ¿ahora que hacemos?
  • - Qué se yo, lo que sea, después de todo es un sueño ¿no?

Lo que sigue, eso si es irrelevante, el tiempo que restaba del sueño se resume en ver sus ojos y su sonrisa..., mientras que hablábamos de cosas tan triviales como fascinantes.

El final fue un poco extraño, ella volteó hacia una pared y yo involuntariamente hacia el otro lado, donde mis ojos se fijaron en el cuadro de mi collar, y entonces desperté, preguntándome si esto habría sido real o solo un sueño más, ¿volveré a soñar lo mismo hoy?, y una última cosa, ¿qué es lo que ella volteo a ver cuando yo volteé a ver el cuadro?