Casi la una de la mañana, camino por aquellas calles que recorro diario, pero al menos unas ocho horas antes, lo cual me lleva a recordar qué hago aquí ahora.
Vaya!, una lagrima, y yo que creí que se habían terminado.
Lo normal sería que estuviera aterrada o al menos algo nerviosa, mi ciudad no es la peor pero tampoco esta libre de criminales. Recién cumplí 18, pero admito más por razón que por miedo, que caminar aquí a esta hora no es de lo más prudente. Pero bueno, ahora qué me queda mas que seguir caminando un kilometro mas hasta mi casa, o esperar seis horas a que pase el primer transporte.
Sigo caminando, y cada paso hace al paisaje tan nuevo como fascinante.
Vaya momento para apreciar mi ciudad... supongo que se los edificios a la luz de la luna, las calles completamente vacías y las pequeñas luces de algunas casas y las estrellas, hacen todo esto completamente diferente.
Bueno, si ya me encuentro aquí, que más da cometer otra pequeña irresponsabilidad, me pondré los audífonos.
Sigo caminando, y ya solo falta la mitad del camino, pero me detengo. La verdad ni estoy segura de porque, en una casa cruzando la calle hay una ventana abierta y una chica, que no parece ser mucho mas mayor que yo se encuentra ahí sentada mirando hacia la luna.
La observo durante un par de segundo sin poder evitarlo, además parece no darse cuenta de mi presencia, pero la forma en que mira la luna, el reflejo de sus ojos se me hace tan familiar...
No aguanto mas, así que continuo caminando, pero ahora sin dejar de mirar a la luna. He llegado a mi casa, ahora con la mirada de aquella chica en mi cabeza.
Demonios! He olvidado mis llaves, tendré que subir por el balcón, por suerte he dejado esta puerta abierta, estoy cansada pero sin sueño, así que solo basta con sacar el pequeño puf rojo y una manta. Nada como ver las estrellas así, en otro momento esto seria genial y hermoso, pero hoy no es nada genial... hay demasiadas cosas en mi cabeza, pero si es hermoso a su manera. Ahora comprendo aquel extraño reflejo en los ojos de aquella chica. Se ve por fuera como yo me siento por dentro, melancolía..., una expresión distante, lejana, como si no estuviera aquí, casi podría jurar que su corazón se encuentra como el mío, pero también, al igual que yo, podía ver la ilusión en sus ojos, eso que aun le daba luz.
Bueno... lo cierto es que es hermoso y abrumador, como este cielo y esta luna. Ya no puedo mantener mis ojos atentos más que cinco segundos más, luego continuare con aquellos sueños de siempre, de los que cada noche trato desesperada e inútilmente de escapar.